Informe 20 años de la Cuti (I): juventud, calidad y pleno empleo
// Agosto 19th, 2009 // Industria IT, Internet, Tecnología
Parece mentira, pero muchos uruguayos aún desconocen los logros y virtudes de la industria tecnológica (IT) uruguaya. A lo mejor saben que es un sector donde el desempleo es cero y las exportaciones crecen, pero siguen ignorando la transversalidad que tiene en beneficio de otros sectores, o los aportes que produce al país en materia innovación y nuevas posibilidades de desarrollo profesional. Y no son pocos, para la “juventud” que tiene esta industria, en cuyo despegue ha tenido mucho que ver el haber aunado fuerzas a través de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti). De su fundación ya hicieron 20 años.
Estas dos décadas han sido muy significativas, pues la industria IT local llegó a estar en la mira de todo el mundo gracias a la buena reputación que cosechó por la calidad de sus productos y el nivel de conocimiento de sus profesionales. Esa fue durante mucho tiempo, y sigue siendo, la gran carta de presentación para golpear la puerta de los clientes internacionales o que estos mismos vinieran a tocar a Uruguay; también para que firmas extranjeras de IT decidieran invertir o directamente instalarse aquí. Esta fama, incluso, le valió ser caso de estudio en la Universidad de Harvard. Tenemos un buen nivel tecnológico.
A finales de los 80, las empresas IT locales realizaban software a medida y comercializaban productos propios en el extranjero. Dos de los casos más significativos fueron los de Artech con su software GeneXus (un programa para hacer programas) y Bantotal (un sistema bancario). Posteriormente surgieron casos como el de Memory, luego de que cautivara con su programa de contabilidad el mercado local.
Todo esto en un Uruguay donde las PCs no habían desembarcado en los hogares y las compañías debían invertir muchísima plata en equipos que eran unas cachilas comparados con los que se usan hoy en día. Todavía se usaban los disquetes, la capacidad de memoria era de unos 256 kilobytes, las pantallas eran blanco (o naranja o verde) sobre fondo negro, tener el ratón salía muy caro e Internet era tan solo una palabra que se comenzaba a oír.
Ya sobre el 2000, ante la globalización y una mayor competencia mundial, las compañías debieron diversificarse. A la comercialización de productos propios, sumaron servicios de consultoría –gracias a tanto know how acumulado– y comenzaron a ofrecer outsourcing en la fabricación de software a medida. Mientras tanto, las oportunidades seguían apareciendo, y se fueron sumando más empresas a la industria IT local.
Con todo esto las exportaciones no pararon de crecer. En 1989 apenas llegaban a los US$ 250 mil, pero para el año 2002 registraban un total de 60 millones de dólares, cifra que se triplicó en 2007, cuando trepó a US$ 188 millones. En tanto, alcanzó los US$ 220 millones el pasado año y se pretende que para 2010 alcance el medio billón de dólares. Esto situó a Uruguay por muchos años como el mayor exportador de software de la región en términos absolutos. Ahora solo conserva esa posición en términos relativos (per cápita), puesto que en 2008 Brasil sobrepasó los US$ 1.000 millones en venta de software y servicios al extranjero (ver post relacionado).
El gran talón de Aquiles hasta el momento ha sido la falta de recursos humanos. Se dice que el sector tiene desempleo cero, pero en realidad es negativo, pues siempre la demanda es mayor que la oferta disponible de profesionales. Aún dicha realidad se mantiene en esta época de incertidumbre mundial, pese a que muchos proyectos se han pausado. La Cuti ya hace varios años que tomó el caballito de batalla y viene realizando diferentes tipos de acciones para promover la industria IT entre los sectores más jóvenes de la población. Ahora se busca no solo mejorar el número, sino la calidad, ya que los estudiantes se insertan cada vez más temprano en el mercado laboral (ver post relacionado).
Pero ese no es el único desafío que tienen hoy las empresas de la Cuti. En 2007 un informe del conglomerado advertía sobre la necesidad de seguir diversificándose y encontrar nuevos nichos donde ofrecer productos verticales. Lo que se detectó es que Uruguay era muy fuerte en el mercado corporativo, y en ese año se producía una explosión mundial en el uso de la tecnología por parte de los usuarios domésticos.
Por ello hoy la industria IT no solo está exclusivamente integrada por fabricantes de software. A lo largo de estos últimos años se han sumado otros perfiles de empresas donde lo tecnológico es uno de los principales componentes del negocio. En ese sentido, cabe señalar a empresas de consultoría, estudios de diseño web, agencias de medios digitales, compañías de e-commerce, desarrolladores de videojuegos, estudios de animación digital, consultoras y productoras de contenidos para diferentes plataformas de IT y empresas que desarrollan toda clase de servicios para la llamada web 2.0, entre otras.
Ahora, en 2009 la cámara trazó un nuevo plan de acción que apunta a fortalecer la posición exportadora (se está recorriendo el camino de la asociatividad y conglomerados) y el desarrollo de la industria dentro del propio país.
No se sabe si por eso de que en casa de herrero… el sector tecnológico enfrenta dificultades para desarrollar programas y productos destinados a las empresas públicas y organismos del Estado. Muchas veces las licitaciones públicas piden cierto nivel de experiencia o facturación, privando de toda posibilidad a una PyME que tiene un buen producto para ofrecer. Para dar solución a ello se está trabajando en promover algún tipo de alianza entre empresas públicas y privadas; también se estudia algún tipo de decreto, pero sin llegar a un proteccionismo oficial que perjudique la faceta exportadora.
Igual así el Estado representa el mayor cliente de la industria IT. El 35% de las ganancias internas provienen de este segmento. Los otros dos sectores importantes son las grandes empresas (23%, mayormente por servicios de Internet y la transmisión de datos), y los bancos (20%, consultoría y servicios). Las PyMEs siguen siendo un terreno poco desarrollado; representan poco más del 15%. Aunque, las facilidades para acceder a las computadoras están acelerando la informatización de estas compañías y aumentando la demanda de software. Igual el precio sigue viéndose como una barrera. Muchas acuden al software gratuito o ilegal, aun existiendo propuestas económicas, como por ejemplo, las de ZetaSoftware o Feng Office.
Otro de los desafíos es seguir fomentando el crecimiento en el número de compañías y el desarrollo de las ya existentes. Lo bueno es que muchos profesionales se han ido animando a emprender por su cuenta ante el clima favorable que existe; por ello las start ups tecnológicas están en plena ebullición. Históricamente el sector se desarrolló en base a la autofinanciación (para la inversión en I+D y funcionamiento a corto plazo) ante la carencia del apoyo de créditos o inversores. Sin embargo, en estos últimos años han aparecido actores para dinamizarlo.
A la presencia fundamental de la propia Cuti, y otros organismos como el Latu, y la Incubadora de Empresas Ingenio, se sumaron apoyos de privados como Prosperitas Capital Partners, de organismos públicos como el Programa de Apoyo a la Competitividad de Conglomerados (PACC) y de organismos internacionales como el BID. Más recientemente surgieron líneas de crédito con el Brou, y más financiación con la Agencia Nacional de Innovación (ANII), el Fondo Emprender, y varios inversores ángeles que andan en la vuelta.
Hoy la Cuti va camino a sumar 300 empresas socias y se puso como meta alcanzar US$ 500 millones en materia exportación para cuándo culmine el año 2010 ante la visualización de oportunidades únicas de negocio. Sin dudas, que pese a la incertidumbre actual, la industria IT uruguaya seguirá tan pujante como siempre y camino ser reconocida como un importante dinamizador para el desarrollo del país. La clave pasa por aprovechar las posibilidades que otorga la digitalización. Si se pone el foco en mejorar el acceso formal e informal en el uso de las tecnologías, veremos dentro de un lustro una industria mucho más madura y exitosa que la actual.
Este informe fue publicado en la edición de agosto de 2009 en la revista e&n de Semanario Crónicas.









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